El Pabellón de la Secesión vienesa, La Secessión en Viena

 

 

Secessión


Se ve un edificio blanco. Es la Secessión.

Considerando el tipo de la construcción se podría asumir que es un templo, algo religioso. O un sepulcro de un emperador. ¡No tiene ventanas!

No, no es un sepulcro, es un templo del arte.

En la fachada blanca se pueden ver hojas doradas que crecen trepando por la pared. Por encima del techo estas hojas forman una cúpula abierta y dorada.
La forma de la cúpula hizo surgir un apodo para este edificio. Los vieneses la compararon con un repollo y la llamaron conforme a él, el repollo dorado.

En el año 1892 algunos artistas famosos se retiraron de la Casa de los artistas establecida, que se encuentra en la Plaza de Carlos Borromeo. El más fomoso entre ellos fue Gustav Klimt. Secesión-eso significa disolución. Disolución de lo establecido, la partida hacia un tiempo nuevo. El arte del tiempo, la libertad del arte. Ése era el lema de los secesionistas. Eso también lo puede releer en la fachada.

Hoy, la Asociación de Secesionistas sigue en pie. El arquitecto, Joseph Maria Olbrich, que también fue miembro de esa Asociación, diseñó el edificio. Una exclusividad en esa época fue su interior que estaba compuesto de sólo un gran pavellón. De esta manera se podía acomodar fácilmente la sala de exposiciones a todas las circunstancias posibles que podían surgir. Aquí se llevan a cabo exposiciones de todo tipo.

Además, se puede visitar en la planta baja el friso de Beethoven. Es un cuadro de casi 70 m2 del famoso pintor del modernismo vienés, Gustav Klimt.