Johann Strauss, el rey del vals vienés

 

El rey dorado del vals vienés. Un monumento "en vivo".

 

35 Johann Strauss

Sí, ante Usted el rey del vals. Completamente dorado como le corresponde a un rey. Con su cetro, el violín.

Deben haber muy pocas ciudades en el mundo que puedan creerse dueños de un baile. Viena tiene su vals. Y este hombre logró su máxima expresión.

Johann Strauss hijo.
¿ Pués quién fue ése Johann Strauss hijo?
La palabra hijo ya nos deja asumir que hubo un padre que se llamó de la misma manera. También el padre Johann Strauss era un músico muy famoso en ésa época.  Sin embargo su hijo, el rey del vals, lo superó por mucho.

Johann Strauss nació en 1825 en Viena, e imagínese que a sus seis años, él compuso su primer vals.  Pero el padre Strauss quizo que su hijo fuera un empleado bancario. Sin embargo, el hijo Strauss, en contra de la voluntad de su padre, creó su primera orquesta a los 19 años. Tuvo mucho éxito y de esta manera se convirtió en el contrincante más fuerte de su propio padre.

Johann Strauss compuso incontables valses. Su vals más famoso se llama: “El bello Danubio azul”.  Este vals vale como himno secreto del país.  En el cambio de año, toda Austria baila al compás del vals para recibir el nuevo año. Además es la última pieza del concierto de Año Nuevo que da la Filarmónica de Viena, que se transmite desde Viena a todo el mundo.

Aparte de valses, Strauß también compuso operetas. Las más conocidas son “El murciélago” y “El barón gitano”.

En ése entonces, Strauss realizó viajes para dar conciertos en Rusia, Paris y Londres.  Es decir que era concido en toda Europa.  Más tarde también viajó a Estados Unidos para dar conciertos.

Johann Strauss estuvo casado tres veces en total. Sus mujeres eran al mismo tiempo sus managers. La primera murió. De la segunda, que era 25 años más jóven que él, se divorció. Para poderse casar con la tercera, cambió su nacionalidad austriaca por la sajona, lo que no fue bien visto en su patria. Pero finalmente se le perdonó y cuando murió en 1899, se le concedió una tumba honorífica en el cementerio central de Viena y más tarde se le dedicó este monumento dorado. Éste es seguramente uno de los monumentos más fotografiados en el mundo.

Si ahora mira a la derecha, podrá ver una edificación amarilla, el Kursalon. Aquí Strauß tocó y dirigió muchísimos conciertos. En el verano se siguen organizando conciertos de vals en este lugar.